Las plataformas de Internet suelen calificar las contraseñas
que creas para tus nuevas cuentas como fuertes o débiles en función de su
complejidad. Aconsejan combinar mayúsculas, minúsculas y números para que sean
seguras. Sin embargo, no dicen en qué posiciones colocarlos. Y parece ser que,
inconscientemente, todos coincidimos en poner las mayúsculas al principio de
las claves y los números al final. Este es uno de los hallazgos de un equipo de
expertos en seguridad que trabajan en el instituto de investigación Eurecom, en
Francia.
